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Dieta baja en FODMAPs

La denominada dieta baja en FODMAPs surge como herramienta terapéutica para el manejo de los síntomas del síndrome de intestino irritable ¡Te la contamos!

Autor: Juan Barciela EstevezNutricionista

Dieta baja en FODMAPs

En 2005 nace en la Universidad de Monash (Australia) la denominada dieta baja en FODMAPs. Surge como herramienta terapéutica para el manejo de los síntomas del síndrome de intestino irritable y otras molestias intestinales.

La dieta baja FODMAPs es un tipo de dieta de exclusión o baja en:

F =Fermentable (Fermentable) Proceso a través del cual las bacterias intestinales fermentan carbohidratos no digeribles para producir gases.
O=Oligosaccharides (Oligosacaridos) Fructanos: Es un tipo de inulina y la principal fuente de carbohidratos fermentables. Solo una pequeña proporción de ellos se digiere en el intestino delgado por lo que llegan prácticamente intactos al colon. 

Galactooligosacáridos: Son monómeros de galactosa con una unidad glucosa en su extremo. Cuando alcanzan el colon son fermentados generando también un efecto prebiótico.

Se encuentran en alimentos como trigo, centeno, cebolla, ajo y legumbres.

D=Disaccharides (Disacáridos) Lactosa: Se encuentran en productos lácteos y cabe destacar que la lactosa es generalmente utilizada como aditivo en panadería, repostería y algunos productos adelgazantes.
M=Monosaccharides (Monosacáridos) Fructosa: Se encuentran fundamentalmente en la fruta y sus derivados, miel y algunos tipos de endulzantes.
A=And (y)
P=Polyols (Polioles) Los pacientes con SII pueden presentar una absorción incompleta del sorbitol. Se encuentran de forma natural en algunas frutas y vegetales como manzanas, peras, ciruelas y champiñones, pero principalmente se usan como edulcorantes artificiales.

Objetivos de una dieta baja en FODMAPs

Los mecanismos mediante los que la dieta baja en FODMAPs alivia los síntomas son variados y se relacionan con la fisiopatología del SII. En esta patología la absorción o la digestión de azúcares se encuentra disminuida, pudiendo llegar a tramos distales del intestino donde provocan fermentaciones anómalas, generando un aumento de gases, hinchazón, dolor abdominal e incluso diarrea. La cantidad y el tipo de gas que se produce durante la fermentación bacteriana depende de la composición de la microbiota intestinal.

La revista ‘Gastroenteroly’ publica un estudio realizado por el sistema de salud de la Universidad de Michigan en EEUU donde más del 50% de los pacientes que siguieron la dieta baja en FODMAP tuvieron una mejoría del dolor abdominal comparados con el 20% del grupo control (dieta normal). Asimismo, experimentaron una mejora en otros síntomas comunes y molestos como inflamación, diarrea y urgencia por evacuar.

Riesgos de la dieta baja en FODMAPs

Para que esta dieta no produzca ningún tipo de carencia nutricional es necesario que sea supervisada por un dietista-nutricionista, que tras 2-6 semanas de exclusión de FODMAP de la dieta, los reintroducirá, valorando la aparición de síntomas digestivos y posibles carencias. Seguir esta dieta no implica seguir una alimentación sin gluten, la razón por la que se evita el consumo de trigo, cebada y centeno, no es por la presencia de gluten si no por la de Fructooligosacáridos (FOS).

Alimentos permitidos en una dieta baja en FODMAPs

La clasificación de alimentos según su contenido de FODMAPs no es universal y en función de la base consultada varia ligeramente.

 

SEGUROS CON CUIDADO EVITAR
VERDURAS Y

LEGUMBRES

Zanahoria, tomates, pepino, berenjena, endivias, jengibre, pepinillo, espinaca, cebollín y pimiento verde Lechuga, aceituna, brócoli, repollo, coles de bruselas, coliflor, apio, champiñones y chucrut Alcachofa, espárragos, repollo, ajo, puerros, cebolla, guisantes, garbanzos, lentejas, soja y habas
FRUTAS Plátano, moras, melón, pomelo, kiwi, limón, mandarina, naranja, maracuyá y frambuesa Higo, coco, fruta de la pasión, piña, grosella, granada y uva Manzana, cerezas, mango, nectarinas, peras, caqui, ciruela, sandía y frutas desecadas
CEREALES Y

TUBÉRCULOS

Arroz, maíz, trigo sarraceno, quinoa, patata, sorgo, tapioca, mijo, yuca y boniato Pan, pastas, cous cous y avena Grandes cantidades de trigo y centeno, cereales integrales, espelta y arroz integral
FRUTOS

SECOS

Nuez Piñones, sésamo, semillas de girasol Almendras, pistachos, avellanas, cacahuete y anacardo
LÁCTEOS Leche sin lactosa, bebidas vegetales (de arroz, avellana, avena, almendra) Yogur, mantequilla, queso maduro o mantecosos Queso fresco, leche, helados y postres lácteos
PROTEÍNAS Carne, pollo, pescados y huevos Embutidos, empanadillas y carnes procesadas
GRASAS Aceite de oliva y girasol Aceite vegetal Aderezos para ensaladas
AZÚCARES Ninguno Sacarina E954, chocolate negro y en polvo Miel, sirope de maíz, fructosa, agave y edulcorantes artificiales. Salsas comerciales tipo barbacoa, kétchup
BEBIDAS Y

ALCOHOL

Agua, té (cantidad moderada e infusiones) Té con frutas y café Vinos, cerveza, zumo de frutas, bebidas gaseosas y alcohólicas

Conclusión

La dieta baja en FODMAPs no es una solución a largo plazo, simplemente es una herramienta para paliar una sintomatología invalidante del SII, mientras buscamos el origen del problema en el intestino y la microbiota. Los estudios de microbiota intestinal son una herramienta útil para el diagnóstico y tratamiento personalizado si existe una disbiosis.

Por último, no debemos olvidar que durante la realización de esta dieta disminuimos el consumo de fibras, por ello debemos priorizar el consumo de aquellas bajas en FODMAPsfavoreciendo el correcto funcionamiento de nuestro aparato digestivo y aumentando el número de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta.

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